Alegre y juguetón, el cerdito explora la granja siguiendo a su madre. Con su pequeño hocico rosado y su piel suave, ella encarna la ternura y la curiosidad típicas de los lechones. Siempre en movimiento, le encanta escarbar en la tierra y descubrir el mundo que lo rodea.
Dato curioso: ¡Los lechones criados a mano pueden reconocer sus propios nombres! Muy alertas y juguetones, rápidamente forman fuertes lazos con sus compañeros y su entorno.
La figurita de Papo captura fielmente esa vitalidad juvenil: proporciones exactas, postura natural y mirada vivaz. Un complemento ideal para la cerda de Papo, perfecto para recrear una escena campestre realista y entrañable.
Información
(L) 4,6 x (D) 2 x (H) 3,7 cm
Alegre y juguetón, el cerdito explora la granja siguiendo a su madre. Con su pequeño hocico rosado y su piel suave, ella encarna la ternura y la curiosidad típicas de los lechones. Siempre en movimiento, le encanta escarbar en la tierra y descubrir el mundo que lo rodea.
Dato curioso: ¡Los lechones criados a mano pueden reconocer sus propios nombres! Muy alertas y juguetones, rápidamente forman fuertes lazos con sus compañeros y su entorno.
La figurita de Papo captura fielmente esa vitalidad juvenil: proporciones exactas, postura natural y mirada vivaz. Un complemento ideal para la cerda de Papo, perfecto para recrear una escena campestre realista y entrañable.
Información
(L) 4,6 x (D) 2 x (H) 3,7 cm
Pintada a mano
Material: 100% PVC resistente
Ideal para juego simbólico y coleccionismo
Favorece la imaginación y el aprendizaje sobre la fauna
Edad recomendada: de 3 a 10 años
Marca: PAPO